De vez en cuando ella cree ser un vampiro.
En la carnicería muy seria dice: ¿Verdad que no le he mordido la sangre a ningún humano últimamente Mamá? —Los espectadores fingen no oír. Se entiende, una niña de 4 años dice casi cualquier cosa.—
Más tarde recuerda que es un vampiro pues el sol está muy fuerte y ella comenzará a perder la piel…
Tiene una gran idea, de ahora en adelante solo saldrá por las noches.
De comer prefiere cualquier cosa roja, a excepción de los pimientos, pues no tolera su sabor…
Agua de sandia, fresa o jamaica para ser congruente.
Me tranquiliza que no ha pedido el ataúd para dormir.